La paz de Dios

Es verdad que el Señor prometió dar su paz a los suyos. el dijo :

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (S.Juan 14:27 RVR1960)

Esta paz que el promete, es un hecho que todo creyente puede dar testimonio de ella en su vida diaria a pesar de las circunstancias. pero, existen dos formas de poder obtener la paz de Dios y que la Palabra nos enseña claramente y debe ser un ejercicio espiritual constante.

La primera de ellas es a través de la oración.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7 RVR1960)

La segunda es en el pensamiento continuo y perseverante de su Palabra-

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. (Isaías 26:3 RVR1960)

Estos dos HABITOS son los que le dan al creyente la confianza necesaria y la Paz que solo puede venir del Señor.

Publicado originalmente en LuisWalle.blogspot.com

¿Cristo es para mí suficiente?

John Mac Arthur comenta en uno de sus libros lo siguiente:

“Muchos cristianos son como Felipe. No les basta Cristo desean algo mas” Efectivamente, parece que no es suficiente para muchos. Cuando el Señor iba a dejar este mundo les dio palabras de ánimo a sus discípulos diciendo:

Juan 14:1-11
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
: 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
: 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
: 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
: 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
: 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
: 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Aquí es donde entra en escena Felipe y le pregunta al Maestro: Juan 14:

: 8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
: 9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
: 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
: 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

Parece que no era suficiente para Felipe haber estado con el Maestro él quería algo más. “MUESTRANOS AL PADRE Y NOS BASTA” dijo. Existe una gran cantidad de creyentes que para ellos Cristo no es suficiente. Parece que su curiosidad, sus inquietudes, intrigas y búsqueda de “algo mas” son constantes en sus vidas. En un momento los ves congregándose en una iglesia y en un año después en otra. Los ves enganchados en activismo estéril de congreso en congreso y de evento en evento, siempre buscando esa experiencia electrificante, participando en todas las actividades habidas y por haber.

LA PARTE QUE NO SERIA QUITADA

De manera muy discreta la Palabra nos dice que hubo una mujer que si entendió y comprendió que había algo más importante que buscar “algo más” y que lo único que importaba era estar a los pies de Cristo escuchando al Maestro. No busco un milagro, un favor, una sanidad, un nombre, una experiencia electrificante, una sensación fuerte. Solamente estar a los pies del Maestro.
Lucas 10:38-42
Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
:39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
:40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
:41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
:42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Cristo era suficiente para ella. ¿Es Cristo suficiente para Ud. O está buscando sensaciones extrasensoriales? Es común escuchar personas decir al final de una reunión de domingo que la alabanza no les gusto porque “Dios no se movió” o que la predicación no fue con “poder”. Esas personas no están sentándose a los pies de Cristo, Están buscando “algo más” y no están entendiendo quien es Cristo.

Publicado originalmente en LuisWalle.blogspot.com